Son muchas las
personas que desean tener una vida sexual
satisfactoria la mayoría presumen de tenerla, pero
casi todas las personas han o hemos pasado por
épocas en la que nuestra sexualidad nos ha
ocasionado malestar y mucha confusión.
Pretendemos que está
confusión se pase rápidamente, que poco a poco no
sólo entenderemos nuestros impulsos, sino que además
conseguiremos equilibrar todos los factores que
entran en juego como son el
deseo,
oportunidades, experiencia, educación, precauciones,
compromisos, etc,etc.
Todo esto, lo que
busca es la satisfacción, la persona busca y lucha
por la felicidad en distintos ámbitos de la vida,
igualmente, desea la felicidad en su vida
sentimental y sexual y se pretende alcanzar la
satisfacción sexual, lo cual no siempre resulta
fácil.
En la consulta
sexológica, que solo acudimos cuando ya es un
problema grave de pareja, cuentan que, en el fondo,
tienen la esperanza de que con el transcurso del
tiempo sus problemas sexuales desaparecerán, que
entonces podrán disfrutar de una salud sexual y
alcanzarán la plenitud.
Normalmente es una
equivocación porque en realidad
las disfunciones no
suelen desaparecer si no reciben el tratamiento
adecuado.